Publicado 2020-10-10

Mindful marketing: cómo conectar con las emociones a través de la data

 

Colocar al consumidor en el centro de la estrategia de marketing, escucharle y darle lo que necesita. Estas frases, que condensan las máximas del sector publicitario, parecen inmutables, grabadas en piedra, pero las prácticas en que se concretan sí que son objeto de nuevas tendencias que tratan de cumplir este objetivo. Una de las que ha llegado (y para quedarse) en 2020 es el mindful marketing.  

¿De dónde viene este concepto? Hablar de mindful marketing supone trasladar la idea del mindfulness al mundo del marketing. Es decir, hacer acciones que atraigan por completo la atención de la audiencia y le lleven a pensar sólo en ese preciso instante. 

Todo ello con el objetivo de dar respuesta al los nuevos intereses de las personas y a los cambios sociales que se producen. Ahora ya no basta con tener un buen producto, sino que, para conectar con la audiencia, hace falta tener una visión más global de la sociedad. Por ello, optar por una estrategia mindful marketing es tan útil en estos casos, porque lleva a atender las inquietudes de los usuarios en un sentido más amplio. 

Entendiendo el mindful marketing…

Aunque pueda parecer que no es más que darle vuelta a ciertas convicciones que existen en el ecosistema publicitario, hay una serie de claves muy útiles para entender en qué marca la diferencia el mindful marketing: 

  • La necesidad del cliente en el centro. Es la máxima del marketing, pero en este caso hay que dar un paso más: no sólo se trata de satisfacerle únicamente en relación con el producto, sino de entender de verdad cuáles son sus necesidades reales y ahondar en ayudarle respecto a ellas. Incluso en términos sociales si es necesario. Un cambio de enfoque en toda regla.   
  • Busca el beneficio de todas las partes. Esto supone que cuando el cliente termina adquiriendo un producto o servicio de la compañía lo hace convencido del efecto positivo que se revierte en la sociedad. El creciente protagonismo de la responsabilidad social de las compañías y su conciencia medioambiental van enfocadas en este sentido. 
  • Valores humanos. Para una sociedad global, objetivos globales. Además, deben ser metas que la empresa realmente sienta como propias aunque reviertan en más actores sociales. Y la consecución de esas metas sociales (con las que se quiere obtener reconocimiento) debe de ser tan importante como conseguir que el excel de ventas tenga sus correspondientes casillas en verde. 
  • Resolver problemas lleva tiempo. Se trata de poner el foco en las causas profundas de los problemas, no en los síntomas con los que se manifiestan. Ante cualquier preocupación de la audiencia es preferible ir hasta el inicio, entender de dónde viene ese problema y actuar en la raíz. Y eso, lógicamente, obliga a mirar en el largo plazo y asumir que su resolución llevará tiempo. 
  • Utilizar la inteligencia emocional. El mindful marketing no se queda sólo en los aspectos más racionales sino que busca conectar con las emociones de las personas. En tiempos de pandemia como los actuales, esta máxima cobra incluso más valor. 

¿Cómo aprovechar la data para hacer mindful marketing?

A la hora de trazar una estrategia que incluya acciones de mindful marketing, el uso de data puede marcar la diferencia por los siguientes motivos: 

  • Conocer bien al usuario. No es un secreto: la data, bien empleada, permite conocer bien a la audiencia para hacer campañas más certeras. 
  • Pensar acciones verdaderamente atractivas y creativas. Aprovechar bien todo este conocimiento durante el proceso creativo también da pie a conseguir contar historias y lanzar mensajes que conecten directamente con las emociones del público. 
  • Definir bien a quién dirigir cada acción. El mensaje adecuado a la persona correcta. La segmentación es otra de las grandes ventajas del uso de data y, por tanto, también puede ser de gran utilidad a la hora de desarrollar acciones mindful marketing. 
  • Saber en qué momento se encuentra cada persona. En relación con el trabajo de segmentación, la data puede ser tremendamente útil para saber en qué momento se encuentra una persona y qué necesita recibir por parte de la marca. 

En definitiva, apostar por el mindful marketing y conectar con las emociones es una apuesta de futuro que, sin duda, incrementa su valor cuando se acompaña de un buen trabajo con data. 

 

 

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